Jardín de infancia


Jardín de Infancia

La metodología Waldorf en este primer septenio, se basa en tres pilares fundamentales: Ejemplo e Imitación, Ritmo y Repetición, y Relación con la Naturaleza.

Ejemplo e Imitación:

Todo lo que aprende el niño en la primera fase de la vida lo asimila por imitación. La imitación va mucho más allá del hablar o de la lúdica de las actividades que se observan en el medio. Aún antes de que el niño llegue al punto en que esto le sea posible, ya asimila mucho de su medio ambiente, de manera inconsciente. En ese primer período evolutivo, son los padres quienes cargan con una gran responsabilidad frente al niño, cuya alma se halla tan abierta a las influencias del mundo, que todo sin excepción (digno de imitación y no) entra en ella. A partir de los siete años se va dejando este proceso de imitación para dar lugar a otra forma de aprendizaje mucho más racional, pensante, de entendimiento. Es así que el niño está maduro para empezar la primaria. Pero en los primeros años el maestro Waldorf tiene que servir a esta predisposición del niño a imitarle. Tiene que jugando guiarle hacia las experiencias (las suyas propias en cada niño). Sea haciendo euritmia, amasando el pan o en clase de idioma. Pareciera que sin esfuerzo, los niños se sumergen en los diferentes mundos y los conquistan, llevándose experiencias y capacidades sobre las que construir más tarde.

Ritmo y Repetición:

Mucho más que un adulto, necesita el niño pequeño un fluir del día, ordenado y rítmico. Ello le permite desarrollar las fuerzas que necesita para aprender. El ritmo es el principio estructural del funcionamiento del jardín infantil Waldorf. A lo largo del día, las semanas y el año, repitiendo rítmicamente, damos forma a la vida del jardín. Esto logra que los niños tengan una base de seguridad, de confianza para desarrollarse, para orientarse. En el jardín de infancia no hacemos las cosas una vez, las hacemos varias veces y con una coherencia. Es decir, un cuento no se cuenta una sola vez sino que se cuenta tres cuatro veces, así los niños, consiguen crear imágenes y se sienten seguros porque conocen lo que viene, de que se trata, qué actividad , de qué forma, sigue a la anterior. Esto crea en ellos estabilidad y seguridad en si mismos.

La semana la notamos en lo que comemos cada día por ejemplo, o alguna actividad extra (hacer el pan, euritmia, huerta, etc). El transcurrir del año se siente con las fiestas de estación y actividades de acuerdo con el cambio de ellas.

Relación con la Naturaleza:

Otra característica del aprendizaje del niño es como “toma” el mundo a través del Juego libre. Para que un niño pueda formar esas capacidades, todos los días hay una fase de juego al aire libre, donde él abarca el entorno según sus necesidades y lo conquista. Con esta misma meta se organizan salidas a la montaña, el campo o el bosque. Queremos que los niños sientan confianza en al mundo, ya que esto será una condición que les acompañara el resto de sus vidas.

De mucha importancia es también la formación del habla en la pedagogía Waldorf, por eso el día a día del jardín se ve acompañado de canciones, poemas, teatros de mesa, juegos de dedos, pequeñas representaciones etc, que son coherentes con el transcurrir de las estaciones y el ritmo de cada día que incita a los niños a imitar y a enriquecer la imaginación.

El niño toma el mundo a través del movimiento. Sin movimiento es imposible pensar en un crecimiento saludable anímico, físico y mental. En cada niño se manifiesta la necesidad natural de movimiento. Que muchas veces no es atendida. Un mundo tan organizado y con tanta tecnología, ofrece muy poco espacio para el desarrollo equilibrado de las necesidades físico-corporales, por eso buscan los maestros Waldorf de infantil y primeros años de primaria, ofrecer este espacio en la naturaleza y en clase. En clase se refleja lo que pasa fuera, en la naturaleza, para orientarnos con ella.

Correr, saltar, bailar, hacer equilibrio, son importantes para el desarrollo de los niños, así como también movimientos finos como coger, construir, formar.

Un rol importante en este tipo de formación la tienen la euritmia y la gimnasia que tienen lugar una vez a la semana.

Y para capacitarnos en los movimientos más finos, de mucha importancia, son actividades como pintar, cocer y modelar. También nos ayudan las tareas como cortar diariamente la verdura, la fruta que comemos, amasar el pan o untarnos el pan.


Los MATERIALES

El uso que se da a colores, formas y materiales naturales, según las diferentes edades, llaman la atención en una escuela Waldorf. En el Jardín de Infancia, el material y la forma de los juguetes tienen mucha importancia. Los materiales y los juguetes deben estimular el desarrollo sano de los sentidos del niño, deben permitir y desarrollar la fantasía del niño.

La EURITMIA

La euritmia fortalece todo el organismo, ayuda a la concentración y estimula la fantasía en el niño.

Los niños de jardín de infancia hacen euritmia una vez a la semana. Allí también esta presente la naturaleza, en ritmos, sentimientos y movimientos.